Cuándo consultar al terapeuta sexual

Artículo publicado en el Suplemento Mujer del diario La Capital, domingo 22/6/2014

 Cuando se comienzan a manifestar algunos problemas de índole sexual se suele dejar pasar el tiempo y es   frecuente pensar que “ya se me va a solucionar”, que “es solo una etapa”, que “cuando esté con otra pareja no voy a tener más esta dificultad” o que “cuando convivamos/nos casemos/tengamos hijos esto va a desaparecer y no vamos a tener más problemas” etc. etc.

Esos son pensamientos que encontramos a diario frente a la pregunta del terapeuta acerca de ¿Por qué no consultaste antes?

Y es casi normal que neguemos con estos pensamientos la importancia de lo que está ocurriendo, porque cuesta emocionalmente mucho hacer una consulta sexológica, hablar con un desconocido (el terapeuta) de cosas tan íntimas como son las relaciones sexuales

 Solemos dejar para lo último la consulta sexológica, para cuando ya no podemos negar que la cosa empeora y solos no podemos arreglarla, sin darnos cuenta de que es un aspecto fundamental de la vida y que el malestar en esa área afecta en muchos y diversos aspectos, todo lo que hacemos y sentimos.

La terapia sexual tiene como característica central ser focalizada. Es decir: orientada al problema que afecta al paciente. La misma se compone de un conjunto de estrategias para tratar disfunciones sexuales o malestares e insatisfacciones en el desempeño sexual

 Sobre todo cuando no hay implicaciones debido a enfermedades, a discapacidades o a la toma de medicamentos.

Entre las estrategias terapéuticas más frecuentes está: la psicoeducación, que consiste en educar al paciente en todo aquello que no fue educado con respecto a la sexualidad y a su ejercicio. Se implementan además en la terapia sexual técnicas de relajación, ejercicios como los de Kegel, placereado, el arranque y parada y algunas técnicas específicas de la psicología cognitiva como son la desensibilización sistemática, la reestructuración cognitiva y el entrenamiento en asertividad entre otras.

Las mismas permiten que el paciente vaya desde las primeras sesiones trabajando estas técnicas con tareas para realizar en su casa, dándole tiempo para que tenga confianza en quien consulta, para que vaya adquiriendo seguridad y pueda comenzar a sentirse menos ansioso  y con menos pensamientos automáticos negativos

 ¿Frente al problema que tenemos es mejor preocuparse u ocuparse del mismo?

La diferencia está en que  si solo nos preocupamos damos vueltas en círculos alrededor de algo que nos sucede y nos angustia sin abordar la solución, mientras que si nos ocupamos  estamos abordando  el problema no solo comprendiendo porque nos sucede sino también utilizando las  herramientas concretas que han probado ser  eficaces para hacerle frente y solucionarlo.

Como plantea el Dr. Héctor Fernández Álvarez “Las personas somos altamente resistentes frente al cambio de nuestros patrones básicos pues tenemos necesidad de defenderlos para asegurar nuestra identidad. Esto no significa la imposibilidad de cambiar. Supone que los cambios que se deben intentar son pequeños y requieren un proceso persistente que busque consolidar cualquier logro, pues el paciente siempre mostrará tendencia a la restauración de modo anterior. Pequeños cambios no significan cambios poco relevantes. En este terreno rige con plenitud aquel principio que nos enseña que en los fenómenos más complejos, las pequeñas modificaciones pueden acarrear importantes consecuencias. Y eso es, precisamente, lo que debe guiar la tarea terapéutica en este caso”

Quienes nos especializamos en sexología clínica comprendemos las dificultades del consultante para hablar y exponer temas tan íntimos como es su sexualidad, pero también sabemos y estamos seguros de que un ambiente cálido y confiable permite que con algunas intervenciones se vayan solucionando las dificultades, y que el paciente en poco tiempo pueda ir conectándose nuevamente con su cuerpo y sus emociones y logre una sexualidad plena y saludable.

 

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Por
Laura Diaz    Psicóloga – Sexóloga
Evelyn Pinto    Psicóloga – Sexóloga
Miembros de ARESS